Con playas extensas alrededor de la obra, aprovechada por pescadores, vecinos y visitantes de la ciudad que se aventuran en la zona, Los Quiroga enseña la naturaleza y también la basura. «Aquí puedes venir y disfrutar, pero no hay donde poner la basura, y tampoco lugares para comprar nada». La gestión de la comisión municipal parece no estar al tanto de la situación: «gastan mucho en ferretería, pero aquí no se ven esos materiales».