El Aurinegro venció con autoridad 2 a 0 a Ciudad Bolívar, volvió a ganar fuera de Santiago después de un año, un mes y tres días y dio un paso importante para alejarse de la zona de descenso. El equipo de Claudio Biaggio ofreció una de sus mejores actuaciones de la temporada.
Con la humedad como protagonista y una cancha pesada que exigió al máximo, Mitre dejó atrás una de las cuentas pendientes que arrastraba desde hacía demasiado tiempo. El conjunto de Claudio Biaggio derrotó 2 a 0 a Ciudad Bolívar, cortó una sequía de un año, un mes y tres días sin victorias como visitante y consiguió un resultado de enorme valor para tomar distancia de la zona de descenso de la Primera Nacional.
El Aurinegro no solo volvió a sumar de a tres fuera de casa. También entregó una actuación convincente, con personalidad, orden táctico y contundencia para imponerse en un escenario siempre complicado.
Desde el comienzo, Ciudad Bolívar intentó hacerse dueño del balón, pero Mitre respondió con una presión intensa que le permitió recuperar rápido la pelota y jugar lejos de su arco.
La diferencia llegó a los 15 minutos. Alesandroni filtró un gran pase, Marcos Machado dejó pasar inteligentemente el balón y Favio Cabral apareció para definir con categoría desde el borde del área y marcar el 1 a 0, su primer gol desde su regreso al club.
Con la ventaja, el equipo santiagueño manejó los tiempos del encuentro. Minissale estuvo cerca de ampliar la diferencia y Machado también dispuso de una clara ocasión antes del descanso, mientras que el local apenas generó peligro con un remate desviado de Giacomini.
En el complemento, el conjunto bonaerense adelantó sus líneas en busca del empate, pero se encontró con un Mitre firme en defensa. Pietrobono respondió con seguridad cada vez que fue exigido y la última línea mostró una gran solidez.
Sin renunciar al ataque, el equipo de Biaggio siguió lastimando con las transiciones rápidas y encontró el golpe definitivo a los 22 minutos. Yonathan Cabral cambió de frente, Mateo Maldonado controló dentro del área, enganchó hacia el medio y sacó un remate espectacular que se clavó en el ángulo para sentenciar el 2 a 0.
A partir de allí, Mitre manejó el desarrollo con autoridad e incluso contó con varias oportunidades para aumentar la diferencia, aunque el arquero Rufinetti evitó una goleada.
El pitazo final encontró al Aurinegro celebrando mucho más que una victoria. Después de una extensa espera, volvió a festejar lejos de casa, alcanzó los 25 puntos y dio un paso enorme en su objetivo de alejarse definitivamente de los puestos comprometidos de la tabla. Un triunfo que puede marcar un punto de inflexión en el campeonato.