El juez Ariel Lijo levantó el secreto fiscal de Manuel Adorni y su esposa ante ARBA en la causa por enriquecimiento ilícito. En paralelo, la investigación detectó que el funcionario gastó 14 millones de pesos en muebles para su departamento de Caballito.
El juez federal Ariel Lijo resolvió levantar el secreto fiscal ante ARBA de Manuel Adorni y su esposa Bettina Angeletti en el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito. La medida, solicitada por el fiscal Gerardo Policcitta, habilita el acceso a información tributaria vinculada a propiedades y movimientos económicos de la pareja.
La decisión alcanza los pagos realizados para la compra de una vivienda en un country de Exaltación de la Cruz, así como los impuestos y tasas asociados a ese inmueble. También incluye un departamento heredado en La Plata, donde reside la madre del funcionario, y un tercer inmueble vinculado a Angeletti en el municipio de Morón.
El avance judicial se da en paralelo a otras medidas ya dispuestas en el expediente, donde el magistrado había ordenado levantar el secreto bancario, financiero y fiscal de Adorni, su esposa y la firma Innovación Profesional. La resolución también alcanzó a Silvia País, madre del funcionario, y a Norma Zuccolo, además de otras personas vinculadas a operaciones inmobiliarias y préstamos.
Mientras se amplía el acceso a la información fiscal, la causa sumó un dato que impacta en el análisis patrimonial del funcionario. La Justicia detectó que Adorni gastó 14 millones de pesos en muebles para el departamento del barrio porteño de Caballito, donde vive con su familia.
La erogación surgió a partir de las averiguaciones realizadas tras la declaración de Matías Tabar, contratista que ya había trabajado en otra propiedad del jefe de Gabinete. Ese movimiento económico se incorporó al expediente como parte del relevamiento de gastos del funcionario.
En la misma jornada declaró Leandro Miano, hijo de una de las jubiladas acreedoras, quien ratificó la existencia de una deuda de 65.000 dólares vinculada a la refacción del departamento antes de su venta. Según su testimonio, el acuerdo de devolución se hizo sin plazo, sin interés y sin respaldo documental.
“Se encargó de todo”, sostuvo Miano en relación a su socio Pablo Martín Feijoo, quien habría gestionado la operación. Ambos estuvieron vinculados a la modernización del inmueble ubicado en la calle Miró al 500.
La investigación continúa con un peritaje contable que busca cruzar ingresos, gastos y movimientos financieros del funcionario. En ese marco, también se analizan viajes realizados por Adorni y su familia, detectados a partir de información de aerolíneas, con el objetivo de determinar si esos consumos son consistentes con su capacidad económica.