En paralelo, el espacio que conduce Massa preparaba un gesto de apoyo a la titular del Partido Justicialista (PJ) que en las últimas horas denunció una persecución judicial en su contra y un intento de la Corte Suprema por desarticular a la oposición. “Si algunos personajes siguen en libertad, estar presa es un certificado de dignidad”, sostuvo al encabezar un acto en la sede del PJ nacional el lunes.
Con motivo de la conmemoración del Día de la Resistencia Peronista, Cristina nucleó a dirigentes de todos los sectores del peronismo que se concentraron para escucharla, entre los que destacaron representantes del FR como Cecilia Moreau, Ruben Eslaiman y el intendente de Bolívar Marcos Pisano.
Desde el entorno de Massa consideraron que la causa en la que se investigó el presunto direccionamiento de obras viales en Santa Cruz en favor del empresario Lázaro Báez “es un mamarracho jurídico” que no respetó «el principio de responsabilidad objetiva del derecho penal”.
Además, sostuvieron que el antecedente establece, en adelante, que “todo líder de una organización política empresaria o social puede ser finalmente culpado de actos de sus inferiores”.
“Estamos ante una crisis institucional profunda que afecta el funcionamiento del Estado”, plantearon desde el espacio al tiempo que precisaron que la judicialización de la política “erosiona y debilita la democracia”.
Por último, remarcaron que la Justicia no debe reemplazar la voluntad de los electores, con la inhabilitación de Cristina Kirchner, que busca competir por la tercera sección electoral de la provincia, y que los procesos electorales deben desarrollarse sin “interferencias judiciales”.
“Las decisiones de la Justicia deben basarse en investigaciones completas. Los fallos judiciales sin pruebas concluidas, erosionan la confianza pública en las instituciones del Estado”, concluyeron.
