Ahora es el Gobierno Nacional el que intenta desligarse del polémico asunto, a través de uno de sus principales referentes y voceros oficiales: el jefe de Gabinete Guillermo Francos.
El alto funcionario dijo que son los legisladores que visitaron a represores y genocidas quienes tienen que «dar respuesta» por sus actos, habiendo sido «votados por el pueblo», pero aclarando que “no fue una decisión partidaria”.
«Si me preguntan a mí, yo no lo hubiera hecho», afirmó Francos, sosteniendo que «no fue una decisión partidaria sino una decisión independiente de algunos legisladores que fueron votados por el pueblo. Son ellos los que tienen que dar respuesta».
En declaraciones radiales, el jefe de Gabinete dijo que esa visita «me hizo ruido”, porque “quienes ejercen responsabilidades políticas tienen que ser muy prudentes en las medidas que toman, porque se pueden interpretar erróneamente».
Pedido de sesión especial en Diputados
Horas antes de las consideraciones de Francos, diputados nacionales de La Libertad Avanza y del PRO elevaron al presidente de la cámara baja un pedido para que Martín Menem convoque a sesión especial para el miércoles 14 de agosto.
“Nos dirigimos a Ud. en virtud de lo establecido en los art. 35 y 36 del Reglamento de esta Honorable Cámara, a los efectos de solicitarle quiera tener a bien convocar a Sesión Especial para el día miércoles 14 de agosto de 2024 a las 11 hs”, expresa el escrito relacionado a la visita de diputados libertarios a represores condenados.
Alejandro Finocchiaro, Cristian Ritondo, Nicolás Mayoraz, Facundo Correa Llano, Laura Rodríguez Machado, Fernando Iglesias, José Núñez, Santiago Santurio, Gabriel Bornoroni, María Eugenia Vidal y Sabrina Ajmechet, suscriben el pedido.