Con insultos y fuertes declaraciones, el Gobierno Nacional salió a cruzar a los sindicalistas por el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), que mostró un importante acatamiento en las calles por parte de trabajadoras y trabajadoras. «Yo no paro, ¡viva la Libertad, carajo!», escribió el Presidente Javier Milei en sus redes sociales. Aún así, el jefe de Estado no asistió a la reunión de Gabinete, ausentándose nuevamente. En la misma línea, funcionarios y ministros cargaron contra los gremios a través de redes o entrevistas. Según la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la adhesión al paro fue superior al 97%.
Los Ministros de Seguridad y Transporte, Patricia Bullrich y Franco Mogetta, coordinaron desde anoche un operativo que garantice la operación de los servicios que prestan las 70 líneas del Grupo DOTA. “Estamos trabajando con CNRT en los controles y hay más de 2.300 unidades en la calle, casi el 40% de un día normal”, apuntó el ministro.
Aun así, desde la cámara transportista AAETA desmintieron esta cifra oficial y afirmaron que a la tarde había 3.400 colectivos circulando, lo que representa solo un 21% de la circulación de unidades de un día normal de abril último (16.000 colectivos).
Por su parte, Bullrich aseguró desde Constitución que hubo colectiveros agredidos durante la madrugada y celebró el trabajo conjunto entre Transporte y Seguridad, remarcando que están dadas las condiciones para que «salgan a trabajar» quienes no lo han hecho por temor. «Hay medios de transporte, salgan con su auto, moto o bicicleta», manifestó. También sostuvo que recibieron «una cantidad de denuncias muy importantes en el 134″ y cargó contra la CGT: «Todos aquellos que han hecho actos vandálicos demuestran una situación que, para mí, es de debilidad. Si vos para lograr un paro tenés que tirarle una piedra a un colectivo, estás en una situación de debilidad, es el paro de la debilidad«.