El peronismo se ordenó en una mesa y buscará mostrar unidad en la movilización del 24

«Todo era un desbande y parecía que no había oposición», graficaba uno de los participantes de la reunión del jueves pasado en la Casa de la Provincia de Buenos Aires convocada por el gobernador Axel Kicillof de la que formaron parte casi todos los sectores de Unión por la Patria, incluyendo gobernadores, intendentes, jefes parlamentarios, la CGT, las CTA y dirigentes sociales. Desde el inicio de la gestión de Javier Milei hubo voces del peronismo que pedían una instancia por el estilo, que viniera a ordenar el discurso y sirviera como ámbito de discusión interna. Aquel mensaje de Pablo Moyano en la marcha frente a Tribunales reclamando presencia política no se repetirá el próximo miércoles: todo Unión por la Patria comprometió el apoyo y acompañamiento al paro y movilización, que esperan se convierta en un mojón en la pelea contra la ultraderecha en el poder.

Kicillof buscó en público restarle importancia a su rol de anfitrión, pero lo cierto es que fue quien motorizó la movida y en la previa se reunió con el bloque de diputados para coordinar puntos de vista. «Fueron Axel y luego los demás gobernadores», explicaba un funcionario bonaerense. Por el peso específico del distrito que conduce, Kicillof funciona como primus inter pares entre los mandatarios provinciales que se dieron cita en el encuentro del jueves. «A Osvaldo Jaldo hay que darlo por perdido», sostenía uno de los dirigentes. El gobernador tucumano faltó y no envió delegado, a diferencia del formoseño Gildo Insfrán, que estuvo representado por el jefe del bloque de senadores, José Mayans.

En cambio, el catamarqueño Raúl Jalil despejó las dudas previas: participó vía zoom y estuvo entre los que hablaron. Su opinión fue que había que plantear alguna instancia de negociación para conseguir cambios en la ley ómnibus, pero no tuvo quórum: todos los demás que hablaron se inclinaro por el rechazo de plano. «El está bloqueado por el tema del litio, tiene mucho interés en sumar inversiones en la provincia. Por eso fue a esa reunión al ministerio del Interior y nos planteó eso, pero va a jugar bien», comentaban. Su esposa, la diputada Silvana Ginocchio, y la senadora y ex gobernadora Lucía Corpacci trabajan en los bloques por el rechazo.

«Hay dos novedades de este verano: el rol de la CGT y el de Axel. Para el mes que llevamos como oposición no es poco», analizaba un dirigente del peronismo. Por el lado cegetista, Héctor Daer generó una buena sintonía con Pablo Moyano y juntos motorizaron el rol preponderante que adquirió la central tanto en el terreno judicial como político contra la avanzada de la Casa Rosada.

Del encuentro también participaron algunos de los históricos «dialoguistas» de la mesa chica de Azopardo como el estatal Andrés Rodríguez y José Luis Lingeri, de Obras Sanitarias, que se mostraron a favor del rumbo combativo frente a un Gobierno que les cerró todas las ventanillas. La cautelar de la central, exitosa, ya llegó a la Corte Suprema y mantiene el capítulo laboral del DNU suspendido. En lo político, ya organizaron una primera marcha de protesta y ahora van por el primer paro y una movilización que -aseguran- será la más importante en mucho tiempo.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario