22/7 Día Mundial del Cerebro: La hipertensión es un factor de riesgo en la pérdida cognitiva y el ACV

La evidencia científica más reciente confirma que la hipertensión arterial no solo constituye el principal factor de riesgo modificable para el accidente cerebrovascular (ACV), sino también uno de los determinantes más importantes del deterioro cognitivo y la demencia. Desde la Federación Argentina de Cardiología (FAC), en el Día Mundial del Cerebro, establecido por la Federación Mundial de Neurología (WFN por sus siglas en inglés), brindan consejos y los controles necesarios para la prevención.

Nuevo enfoque

Durante décadas la hipertensión fue considerada principalmente causa de ataque cerebrovascular. Actualmente existe un amplio consenso científico en considerar al cerebro como un órgano blanco del daño vascular, capaz de anticipar o acelerar el deterioro cognitivo y aumentar el riesgo de desarrollar demencia. “Cuidar y controlar la presión arterial significa mucho más que prevenir un ACV, implica preservar la memoria, las funciones cognitivas y la calidad de vida durante el envejecimiento. La prevención comienza décadas antes de que aparezcan los síntomas”, señala el Dr. Gustavo Cerezo (MN 66559), cardiólogo integrante de la FAC.

Por este motivo, desde la FAC señalan que es muy importante realizar control estricto de la presión arterial, realizar actividad física con regularidad y abandonar el sedentarismo. Para que el ejercicio sea efectivo, desde la OMS se estableció que es necesario realizar movimientos aeróbicos entre 150 a 300 minutos por semana y complementarlo con 2 veces por semana de actividades de fuerza. “La nutrición también juega un rol fundamental. Llevar una alimentación de tipo mediterránea, es decir con bajos contenidos de grasas trans y abundante cantidad de frutas, verduras y legumbres, ayuda a controlar y minimizar los factores de riesgo”, señala el Dr. Augusto Vicario (MN 67075), también cardiólogo de la FAC.

Además, entre las recomendaciones que brindan los especialistas se encuentran el control del colesterol y el peso corporal, la diabetes, abandonar el tabaquismo, todos indicadores que pueden producir un aumento de la presión arterial.

“Pero también hay acciones en el plano psicosocial”, dice el cardiólogo Dr. Alejandro De Cerchio (MN MP2740), de la misma institución, y agrega “mantener el cerebro sano implica también continuar educándose sin importar la edad y relacionándose socialmente, tener un sueño

saludable y realizar una evaluación del cerebro y de la función cognitiva en pacientes hipertensos, especialmente desde la mediana edad”.

En números

Cada año 600.000 personas sufren un ACV, 160.000 mueren y 300.000 desarrollan secuelas cognitivas y/o motoras que comprometen las actividades de la vida diaria. Sin embargo, la mitad de los ACV y/o demencia podrían prevenirse modificando los factores de riesgo vasculares y entre ellos la hipertensión arterial ocupa un lugar destacado. “Cuidar la presión arterial es cuidar el cerebro. La prevención del ACV y de la demencia comienza con el control temprano y sostenido de los factores de riesgo”, sintetiza Cerezo.

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