En ese sentido, Milei dijo que los audios que tomaron estado público contienen “chimentos de peluquería e inteligencia artificial”, arriesgando que no son reales sino realizados con IA. Algo que ya descartado por la Justicia y ni siquiera sostenido por los propios involucrados el escándalo que sacude los cimientos de la gestión anarcocapitalista.
Sin embargo, el Presidente sabe ante quién habla y cuál es el lenguaje adecuado: su público adicto es naturalmente propenso a aceptar como verdaderas todas o casi todas las teorías conspiranoicas que suelen circular por redes sociales, donde habitualmente se “informan”.