Con tono distendido y sin perder el humor, Chicho dejó en claro que no pensaba soltar más prenda. Y fiel a la línea discursiva que bajó Román en los últimos tiempos, el colombiano optó por preservar el secreto en un momento clave para el futuro inmediato del club.
Mientras los hinchas reclaman certezas y el malestar crece en las tribunas, el Consejo de Fútbol mantiene el sigilo. Desde Paraguay, donde se encontraba cumpliendo compromisos con la Conmebol, Riquelme había enviado un mensaje en la misma sintonía: “Vamos a estar bien, que no se dejen llenar la cabeza”.
Así, entre silencios calculados y guiños sutiles, Boca busca al entrenador que lo prepare para afrontar el gran desafío internacional del año. Y aunque el nombre aún no se conoce, puertas adentro ya tienen claro el camino.