Una vez finalizado el partido, se vivieron algunos momentos de mucha tensión entre los futbolistas de ambos seleccionados: los cafeteros festejaron con todas sus fuerzas la clasificación mientras que los «charrúas» no se lo tomaron para nada bien y sintieron algo de provocación. Más allá de eso la situación no pasó a mayores y el árbitro no tuvo que intervenir.
Sin embargo, un rato más tarde, el problema ocurrió en las tribunas. Los futbolistas uruguayos aseguraron que había colombianos atacando a sus familiares, por lo que se lanzaron hacia las gradas y todo terminó en un escándalo.
Según las imágenes, al menos Jose María Giménez y Darwin Núñez se metieron en la platea y terminaron cruzando golpes con los aficionados.