A casi una semana de la liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido durante más de un año en Venezuela, su familia publicó una carta de agradecimiento dirigida al Gobierno nacional, a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y a todas las personas que acompañaron el reclamo por su liberación.
En el texto, la familia describe el duro proceso que atravesó durante los 14 meses de detención y destacó el apoyo recibido desde distintos sectores. “Fueron días muy duros, de esos que te marcan para siempre y que nadie está preparado para vivir”, señalaron en el comunicado.
Además, expresaron que la liberación de Gallo significó también un alivio para todo su entorno: “Cuando Nahuel recuperó la libertad, no fue solamente él quien volvió a ser libre. Después de 448 días, con él también sentimos que nos liberábamos nosotros”.
En la carta, la familia agradeció especialmente al presidente Javier Milei, al canciller Pablo Quirno y a la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, además de otros funcionarios y autoridades que intervinieron en las gestiones diplomáticas.
También mencionaron a la senadora Patricia Bullrich, al director de Gendarmería Nacional Claudio Miguel Brilloni y a distintos miembros de la fuerza.
El agradecimiento se extendió a autoridades provinciales, entre ellas el gobernador de Catamarca Raúl Jalil, así como a dirigentes políticos y colaboradores que acompañaron el caso.
El regreso de Nahuel Gallo a la Argentina
El gendarme Nahuel Gallo regresó a la Argentina el lunes 2 de marzo, tras haber pasado 14 meses detenido en Venezuela, en lo que su familia y el Gobierno argentino calificaron como una detención arbitraria.
A su llegada al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, fue recibido por su madre Griselda Heredia, su esposa María Alexandra Gómez y su hijo, además de funcionarios del Gobierno nacional.
Entre quienes estuvieron presentes se encontraban el canciller Pablo Quirno, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva y la senadora Patricia Bullrich. Tras su regreso, Gallo fue sometido a chequeos médicos y permaneció resguardado en instalaciones de la Gendarmería Nacional.
“El Rodeo I es un lugar de mucha tortura psicológica”
Días después de su llegada, el gendarme brindó una conferencia de prensa en la que habló brevemente sobre su experiencia durante el cautiverio. Sin embargo, aclaró que aún no se siente preparado para contar en detalle todo lo que vivió durante los meses de detención.
“El Rodeo I no es muy bueno, es un lugar de muchísima tortura psicológica y no muy grata para contar en estos momentos. Solamente con pensarlo titubeo”, afirmó.
Mientras continúa su recuperación, la familia destacó que el regreso de Nahuel Gallo marca el cierre de un largo proceso de incertidumbre y angustia, que mantuvo en vilo a sus allegados durante más de un año.