Tras la polémica por la suspensión de la nueva fórmula de cálculo del IPC, el Indec informó una aceleración respecto a diciembre de 0,1 puntos porcentuales. Qué anticipan las consultoras para febrero
La inflación en enero de 2026 alcanzó 2,9%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), lo que implicó una variación interanual de 32,4 por ciento. El dato se publicó en medio de los cuestionamientos tras la salida de Marco Lavagna del organismo y la decisión de postergar la
nueva fórmula, que significaba la actualización de la canasta de consumos prevista para este mes.
Entre las categorías analizadas,
Alimentos y bebidas no alcohólicas encabezó los aumentos del mes, con una suba del
4,7 por ciento.
Restaurantes y hoteles registraron el segundo mayor avance, con un
4,1% más.
Dentro del análisis regional,
Alimentos y bebidas no alcohólicas tuvo el mayor impacto en la variación mensual, impulsado sobre todo por incrementos en Carnes y derivados, así como en Verduras, tubérculos y legumbres. Por el contrario, las menores subas en el mes correspondieron a Educación, con un 0,6%, y Prendas de vestir y calzado, que registró una baja del 0,5%.
En cuanto a la clasificación por tipo de precios, los Estacionales presentaron el mayor aumento, con un 5,7%, seguidos por el IPC núcleo (2,6%) y los precios Regulados (2,4%).
En efecto, el dato se difundió en medio de un debate sobre la metodología del Indec. La semana pasada se comunicó la suspensión de la nueva fórmula de cálculo que debía aplicarse en enero. Lo que implicaba un cambio de la canasta de consumos de 2004 por la de 2017/2018, y con ello, que los servicios tengan más peso que los bienes. El Gobierno justificó la postergación al afirmar que la modificación se implementará cuando se consolide la desaceleración de precios. Proyectan que esto ocurrirá en julio o agosto.
“
El cambio debía realizarse una vez terminado el proceso de desinflación”, dijo el ministro de Economía,
Luis Caputo. A la vez, el funcionario nacional explicó que hubo diferencias sobre el momento adecuado para avanzar con la modificación. “Marco (Lavagna) consideraba que para enero eso ya podía estar”, señaló.
Economistas coinciden en que la actualización de los ponderadores con la encuesta de 2017/2018 daría mayor peso a los servicios. “Si esperamos más aumentos de servicios, como ocurrió en el último tiempo (la inflación de 2025 en bienes fue 26,5%, en servicios 43,1%, y la general 31,5%), la corrección del índice a uno que pondera más los servicios habría dado un IPC levemente mayor que el actual”, indicó Florencia Iragui, economista de LCG. Y agregó que si se estanca el proceso de desinflación, el nuevo índice podría dificultar la reversión de la tendencia.
Cómo sigue
El día anterior se había conocido el dato de inflación en la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), que fue
3,1% en enero. El acumulado interanual llegó a
31,7%. El registro porteño superó el de diciembre, que había sido de 2,7%. El organismo local atribuyó la suba a alimentos, bebidas, transporte y servicios varios, que incidieron sobre el costo de vida.
Consultoras privadas estimaron que la inflación de enero rondó entre
2,4% y 2,6%.
Equilibra calculó una suba de
2,2%.
Analytica estimó un promedio mensual de
2,4%.
Libertad y Progreso proyectó un avance de
2,6%.
Econviews relevó una suba acumulada de
2,8% en supermercados del Gran Buenos Aires. Los pronósticos coinciden en que el proceso inflacionario sigue firme pese a los intentos oficiales por contenerlo.
El informe de Equilibra resaltó que los principales aumentos correspondieron a
alimentos y bebidas no estacionales (2,6%) y a
precios regulados como tarifas de servicios públicos (2,4%). Analytica registró una desaceleración en la segunda mitad del mes, aunque alimentos y bebidas superaron el promedio general. El aumento de productos básicos afectó especialmente a los hogares de menores ingresos, que destinan la mayor parte de su presupuesto a alimentos.
Libertad y Progreso había proyectado una inflación interanual de
32,1%. La variación mensual estimada de
2,6% resultó apenas inferior al 2,8% de diciembre. Algunas consultoras reportaron señales de moderación en las últimas semanas del mes.
El
Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del
Banco Central de la República Argentina (BCRA) indicó que los analistas esperan una inflación de
2,4% en enero, 2,1% en febrero y 2,2% en marzo. Para abril proyectan una baja a
1,9 por ciento. Las estimaciones prevén una tendencia descendente, con
1,7% en mayo, 1,6% en junio y 1,5% en julio. Estas proyecciones dependen de la evolución de los precios regulados, la política cambiaria y los acuerdos salariales.